Hace mucho, mucho tiempo, un escritor llamado Drosselmeyer escribió una novela, en la que un valiente y apuesto príncipe se enfrentaba a un malvado y temible cuervo. Pero el escritor murió antes de terminar su historia, y así el príncipe y el cuervo continuaron peleando eternamente...Hasta que el cuervo se cansó de ello, y el príncipe no tuvo más remedio que encerrarlo con los fragmentos de su propio corazón. A cambio de esto no solo olvidó qué eran el miedo, la tristeza o el amor, sino que también perdió sus recuerdos y comenzó a vagar, ayudando a quienes lo necesitaran pero sin sentir algo, ya fuera felicidad o angustia.
Pero lo que nadie esperaba era que Drosselmeyer, desde la tumba, había ingeniado que su historia continuara eternamente, siendo él el genio detrás de cada suceso que ocurriera al príncipe y al resto de los personajes.
Pero, para poner en movimiento una vez más la pelea entre el príncipe -sin su corazón- y el cuervo -atrapado- era necesario incluir a alguien más en la historia, a alguien cuyo amor hacia el príncipe le incitara a recuperar todos los fragmentos del corazón perdido, sin saber que esto liberaría de nuevo al cuervo maligno.
Es entonces cuando Drosselmeyer decide invitar a su novela a una pequeña patita, para que se convierta en Princess Tutu, regrese el corazón al príncipe y desate una vez más el caos y la batalla final entre el príncipe y el cuervo.
Pero, todo sea dicho, no es deseo del escritor que su novela termine como un cuento de hadas: Drosselmeyer ha ideado vengarse de aquellos que le arrancaron las manos y le dieron muerte, por lo que el final de su historia no promete la victoria del príncipe y sus aliados.
¿Podrá entonces Ahiru -la patita- salvar al príncipe y a sus amigos de las maquinaciones de Drosselmeyer y de lo que ella misma incitó?
Mi valoración
Dejemos de lado el nombre TAN CURSI. Dejemos de lado, por favor, que el anime se basa en ballet y vemos "batallas" de ballet (¿así o más CURSI?). También dejemos de lado que los efectos musicales no son nada espectaculares, y que algunos diálogos -en especial los de Ahiru- son súper-mega ñoños. Y también dejemos de lado que...Nop, no dejemos nada más de lado. ¿Empecé con esta reseña siendo muy negativa? Ejem, ejem, perdón: volveré a empezar. Dejemos de lado TOOOOODA la cursilería que nos transmite el título, el ballet, los tutu's y las mallas apretadas -so lame!-, y veamos... ¡No, no! ADMIREMOS la trama de este anime porque, se los digo: ES ESPECTACULAR!!!
Sí, ya sé: parece un anime súper ñoño y súper infantil, y ciertamente lo es. Pero la historia que está detrás de él es magnífica.
Princess Tutu cuenta la historia de una patita que, de repente, se ha visto inmersa en un cuento de hadas. Enamorada del príncipe de la historia, pero incapaz de confesar su amor, decide ayudarlo a recuperar los fragmentos de su corazón para que vuelva a sonreír.
Para esto, a Ahiru se le da un pendiente mágico con el que se convierte en una niña humana. Si dice "quack" o se quita el pendiente, se convierte de nuevo en patita. Y si se moja usando el pendiente, se convierte de nuevo en niña. Y cada vez que un fragmento del príncipe está cerca, Ahiru se puede transformar en Princess Tutu, una especie de hada -aunque algunos la ven como un cisne blanco- capaz de tomar los fragmentos del corazón del príncipe y regresárselos gracias a -¡y ojo acá!- sus excelentes habilidades para bailar -y aquí se la jodieron toda xD-.
Ahiru enfrenta varios problemas en su misión: Fakia -Fakir-, el mejor amigo del príncipe Mithos, no aprueba que nadie se acerque mucho a Mithos: ni la torpe Ahiru ni, mucho menos, la tonta Tutu -al principio no sabe que es la misma persona- que quiere "hacerle daño" al príncipe al regresarle su corazón.
Luego está Ru-chan: la "novia" de Mithos, que resulta ser la hija adoptada del cuervo maligno que está súper enamorada del príncipe. Y, por supuesto, está el inconveniente de que es Ru, y no Ahiru, la destinada a ser la princesa de Mithos, por lo que si Ahiru alguna vez confesara su amor al príncipe desaparecería en un flash y moriría.
Drosselmeyer, por supuesto, está al tanto de todos los aspectos de su historia: Fakir es el amigo del príncipe que debe morir inútilmente; Ru es la princesa "hija" del villano que está enamorada pero no es correspondida por el príncipe, por lo que sufre muchísimo; Mithos, el príncipe súper dulce, súper amable y súper "guapo" -y lo pongo entre comillas porque los chicos tan extremadamente poco masculinos como él no me mueven el piso ¬¬- está destinado a luchar valientemente contra su némesis y arrancarse su corazón una y otra vez al ser incapaz de encontrar otro método para derrotar al cuervo; y Ahiru, cuyo amor por el príncipe la convierte en la marioneta perfecta, debe callar y actuar para que todo salga bien.
La historia está ambientada en un pueblo donde lo más loco y ridículo es pan de cada día, donde todo lo que acontece no es más que el resultado de la mente de Drosselmeyer, y en donde un instituto es el hogar de cientos de jóvenes aprendices de artes como arquitectura, música, dibujo y, ¡oh, sí!, ballet.
Cada capítulo da inicio con el epígrafe de algún cuento, o con alguna reflexión muy al estilo de los cuentos de hadas que nos hace preguntarnos quién es el realmente el villano de la historia y qué es lo que está sucediendo en verdad. Los personajes inofensivos de repente no lo son tanto, y los repugnantes y odiosos resultan tener un corazón de oro y un pasado triste que los hace ser quienes son. Pero quizá lo que más disfruté en este anime fue el amor.
¿Y eso?
Sí, ya sé: ¿cómo diablos es posible que una historia ÑOÑA y con AMOR le gustara a Ángela? Primero: lo ñoño -con tan solo el nombre del anime ya me dan ganas de vomitar por lo rosa que se oye. lo perdono si hay una historia de fondo que valga la pena. Y créanme: el complot maquiavélico de Drosselmeyer sí que vale la pena. ¡Ese escritor me parece un genio! xD Y, segundo, el amor lo puedo perdonar si no me parece ñoño e irreal. ¿Les parece una contradicción que diga que el anime "Princess Tutu" sea ñoño, pero que el amor tratado en él no lo sea?Discúlpenme, me explicaré mejor: el amor en este anime no es cursi. Es real: el amor de Ahiru hacia el príncipe la hace sufrir, pero a la vez la hace seguir adelante por el bien de Mithos, aun cuando para ella no haya un final feliz. El amor de Ru hacia Mithos es también bastante real, solitario y doloroso y, aunque está destinada a ser su princesa, sufre muchísimo porque no puede ser amada por alguien que no tiene corazón. Pero, a la vez, regresarle su corazón implicaría liberar al cuervo maligno y revelar que ella es hija de este personaje. Y Fakir, cuyo cariño hacia su amigo lo impulsa a protegerlo, al punto de convertirlo en una persona temida por todos que es, en realidad, solo un chico tímido más que llora sus lágrimas en solitario.
No me emociona PARA NADA tener que aguantarme escenas payasas que ponen en ridículo al Ballet -¿cómo rayos se puede definir algo de vida o muerte gracias a un Ballet con mayas, tutu y todo? ¡Qué falta de seriedad, por Dios!-, o efectos de sonido flojos a cada instante, o escenas de una chica-pato convirtiéndose en una princesa de leotardo blanco.
Pero con gusto me siento horas y horas a ver cómo personajes bien construidos interactúan para derrotar a un enemigo y sus propias debilidades internas. Y, si además dichos sucesos incluyen una trama bien pensada que me sorprende y me hace decir "Dios, ¡desearía que esa idea se me hubiera ocurrido a mí para una novela!", pues qué mejor!!!
Sí, disfruté mucho este anime -a pesar de sus cursilerías-, e incluso pensé que el final era demasiado cruel para un cuento de hadas. Y si esto es así, significa que no resultó ser algo muy predecible, ¡yey!
Pero de entre todos esos personajes que me fascinaron, hubo uno que la verdad no me hizo ni pizca: ¡el príncipe! ¿Lo pueden creer? Mithos no me gustó mucho como príncipe, la verdad. Es un chiquillo lindo, sí, pero no tiene material de príncipe. Sí, es caballeroso, amable y protector de débiles y desafortunados, ¡pero hay más huevos en una torta vegetariana que en ese príncipe en mallas y leotardo! ¿No que se supone que los príncipes son también galanes? Este, para mí, no ¬3¬···
En total ¿qué les digo de la serie? Que si son capaces de tragarse unos cuantos momentos cursis, puede que encuentren este anime bastante interesante, al menos en su estructura narrativa -con excepción de los encuentros de Ballet entre Princess Tutu y quien sea que tenga el trozo de corazón del momento- y en su trama, la cual me pareció muy bien ingeniada y lograda :D
Si he de darle una calificación basada en ñoñería, le daría un 15... Siendo 10 la nota "máxima" de ñoñería posible ¬¬··· Pero, igualmente, si tuviera que darle una calificación basada únicamente en su trama, le daría un 10/10 por lo buena que está. Peeeero, como aquí tengo que hacer un balance, la calificación total es un 9/10. ¡Yey!
Porque sí: a pesar de todo, lo disfruté muchísimo. Y si ya saben que soy de las que no perdonan las ñoñerías, ya deben de saber que las cursilerías del anime tienen su reivindicación con otros elementos... o que al menos eso fue lo que sucedió conmigo ;D

Este anime es una preciosidad. Para ver y volver a ver muchas veces más: los personajes, la ambientación, la música...
ResponderSuprimirY el finaaaaal *O*
Sí, el anime es muy lindo, aunque todavía hay algunas cosillas que no me cuadran ¬¬
ResponderSuprimir¡Gracias por comentar!
a yo no consigo este anime :(
ResponderSuprimiry leer esto me dio mas ganas de verlo!!!