Eragon es un joven habitante de Carvahall que, durante su cacería para el invierno, en lugar de un venado encuentra una extraña y hermosa piedra. Lo que en un principio podría significar dinero y carne para su pobre familia, se convierte pronto en una dragona a la que llamará Saphira... y en una despedida rotunda a su familia, a su vida en Carvahall y a la tranquilidad.Porque ahora Eragon, heredero del legado de los Jinetes, tiene dos opciones: o unir fuerzas al malvado rey Galbatorix -lo cual lo convertiría en cómplice de la opresión sufrida en el Imperio- o unirse a los Vardenos -y así convertirse en un rebelde-. Ni lo uno ni lo otro es muy prometedor, pero ahora ya no hay vuelta atrás a una vida común y corriente. Solo a un futuro incierto pero lleno de aventuras.
Mi valoración
¿Honestamente? OMG... Pero NO del BUENO. Es el mismo libro de siempre: misma trama, mismos personajes. Ni lo uno ni lo otro aporta nada nuevo a la literatura ni a la imaginación. Leí en la reseña de MotionArtist que esta es una obra al estilo de Tolkien + Guerra de las Galaxias. ¡Cuánta razón tiene! Ya veía venir el momento en que algún personaje le diría a Eragon "Yo soy tu padre" ¬¬···
Esta novela sigue, fielmente, el patrón del monomito al que estamos tan acostumbrados. El problema no está en que lo siga, sino en que de verdad no aporta nada nuevo o sorprendente. Algunos dirán que el asunto de los Jinetes de Dragones es lo que aporta la novedad. Pero, para mí, es exactamente lo mismo que el anillo en "El Señor de los Anillos", o la canción de los deseos en "El cantar de Shannara". Son estos detalles los que diferencian un título de otro, aunque en realidad Eragon y "El cantar de Shannara" son los "remake's" de la historia de Tolkien. Para mí, cero originalidad.
Y ahora, LO PEOR: el ritmo. Terriblemente lento. Prácticamente no hay elipsis durante el viaje, todo va lento, lento, lentísiiiiiiiiiimo. Me resultó tan largo y monótomo como esa pradera que Eragon tuvo que recorrer: interminable. Muchísimas cosas sobran, estorban y entorpecen la aventura. Lo único en lo que podía pensar mientras leía esa historia interminable fue "Pobres árboles... malgastados así cuando pudieron ser usados para una mejor novela. Pobres árboles..."
¿Escritura? Está bien, la verdad. Bastante ágil y fácil de entender. De no ser por ella, habría dejado de lado el libro. Me agradó que no se excediera en el uso de los adjetivos, que fuera sencilla y que le bastara unas cuantas palabras para describir los alrededores :D
¿Los personajes? Ñah... A mi parecer, muy planos. No los extraño. Sus destinos me son indiferentes: me vale que sufran, que rían, que aprendan o crezcan. No forman parte del elenco de los mejores personajes de toda la historia de la literatura y ciertamente ni figuran en mi lista de "Personajes WOW". Sin embargo, sí son hasta cierto punto creíbles porque se puede apreciar su crecimiento durante el texto.
Total: 7,3/10


Después de compartir estas apreciaciones en las que denoto lo insatisfecha que estoy, ¿les recomiendo el libro? No. Si les gusta leer la misma historia una y otra vez, Eragon es para ustedes. Pero si buscan una trama fantástica, unos personajes maravillosos, un ritmo asombroso y un final que los deje con la boca abierta, este libro no es para ustedes. Todo lo contrario. Es:

WOW!
ResponderSuprimirHe estado algo alejado de estos lares porque de nuevo estoy enfermo (-.-, de gripa) ¡Dios, parece mentiras que me enferme tanto siendo que me considero "sano"!
En fin...una disculpa por eso.
En fin.
Muy curioso me parece que estemos de acuerdo en algunas cosas y en otras no XD. Viva la diversidad :D
Pues ya sabes en que estoy de acuerdo.
Pero yo sí recomendaría Eragon. No es que vayas a sufrir una catarsis letendolo pero bueno, a mi me parece más que notable. Sobre todo (y espero no parecer condescendiente) interpretando la intención del autor que era "copiar" a Tolkien. Y no lo digo en un mal modo. Me refiero a que quiere crear un mundo "real". Para mi lo hace de manera aceptable (pero sin pizca de originalidad al respecto) pero eso no es lo que le resta puntos al libro. Si no lo lento de la trama y, en ocasiones, a mí hasta me pareció pesada la prosa misma.
Pero pues sí, salvo el no recomendarlo, me transmitió cosas bastante similares a las que hizo contigo. No es nada del otro mundo.
Un saludo.
(Espero ya pasarme más seguido de nuevo).