Roland Deschain, el último de los pistoleros, viaja por el desierto en busca del hombre de negro, quien bien podría ser el traidor de su gente, Marten Broadcloak. En su terrible camino pensará en su pasado y conocerá al joven Jake, a quien llega a querer a pesar del destino deparado tras su encuentro; y, además, conocerá un poco más sobre su futuro cuando al fin alcance a su enemigo… ¿Pero lo que el hombre de negro le desvelará le hará las cosas más sencillas o más extrañas? ¿Alcanzará algún día la Torre Oscura?Mi valoración
¡AL FIN DI CON ESTE LIBRO! Al fin lo leí, ¡al fin lo saboreé…! Y quedé bastante enganchada. En este primer tomo, Stephen King nos presenta a su protagonista, tan solitario y extraño, tan fuerte y raro con sus relaciones personales con otros, y tan obsesionado en su búsqueda del hombre de negro y las respuestas que éste pueda tener.
La trama de este primer volumen gira en torno a esta cacería, pero también en los recuerdos de Roland que nos permiten entender un poco más al protagonista. Si bien no se ha revelado qué ha sucedido para que sea el último de los suyos, ya se ha dado un primer paso para entender a su gente.
Me ha gustado mucho cómo se mezcla el presente y el pasado, cómo se narra la historia rompiendo el hilo conductor sin perder la atención del lector. Se cuentan dos historias a la vez y, mientras vemos el viaje de Roland y Jake en el desierto y en las montañas, regresamos a la tierra del protagonista para ver esos momentos que lo templaron. El ritmo, para mí, ha sido exacto: ni más ni menos.
Pero este libro no es solo sobre Roland, sino también sobre Jake y el hombre de negro. Jake, aunque no es el protagonista y tiene menos que contar, se nos presenta bastante humano, como un niño indefenso que tan solo quiere sentirse amparado. Me resultó conmovedora la relación que se forma entre él y Roland. Jake, que busca cariño en él a pesar de temer lo que pueda hacerle; y Roland, que por alguna razón quiere a Jake y le duele saber que el chico está ahí para ponerle a prueba.
Pero, créanlo o no, quizá el personaje que disfruté más fue el hombre de negro. Casi no aparece y, cuando lo hace, no es sino un mar de misterios indescifrables. Es bastante frustrante no entender lo que está diciendo, ni saber quién es exactamente o conocer su pasado –a mí, que me gusta conocer todo de los personajes, me pareció algo triste no saber más de él–, pero es que también me ha parecido muy contradictorio.
Se supone que es el antagonista –¿o no?–, hace unos actos bastantes horripilantes pero es también bastante divertido :D Así como lo leen. Su humor ácido me encanta:
Quieres aprender sobre la Muerte. Le dejé a Nort una palabra. Esa palabra es DIECINUEVE. Si se la dices, su mente se abrirá. Te contará lo que se extiende más allá, te dirá lo que vio.
La palabra es DIECINUEVE.
El saberlo te volverá loca.
Pero tarde o temprano se la dirás.
No podrás resistirlo.
¡Que tengas un buen día! :)
Walter o’Dim
PD: La palabra es DIECINUEVE.
Intentarás olvidarla pero tarde o temprano escapará de tu boca como un vómito.
DIECINUEVE.
Esa es una carta de nuestro hombre de negro hacia una cantinera a la que tortura con el misterio y terror de la muerte. Para que lo sepan: la carita feliz sí viene en la carta. ¿No es simpatiquísimo? Jajaja xD ¡Me encanta!
Un extra que disfruté muchísimo de este libro fueron las ilustraciones realizadas por Michael Whelan. ¡Pero qué belleza! Ver semejante trabajo, tan cuidado, y a colores, ha sido "fantabuloso" xD No, lo siento: no encontré alguna de las ilustraciones en Internet y mi scaner no funciona. Tendrán que creer en mi palabra ;)
¿Y con el final? Hmmmm… Me gustan los finales abiertos, con los que nos dejan con ganas de querer resolver el misterio, de querer ver qué caminos tomará el protagonista y qué nuevos aliados y enemigos tendrá. En este sentido, me gustó mucho el final de este primer tomo, aunque todavía quiero ver dónde entra la Torre Oscura. Estoy en ascuas y no me ha gustado mucho que no se diga nada de ella que me disipe un poco la mente. Con todo, creo que he quedado confundida y todavía no entiendo la razón de ser del viaje de Roland. Pero, de nuevo, ese “no saber” es parte de la magia del libro y también de las razones por las que lo quise comprar.
Y ya que Stephen King se tomó 33 años para terminar de escribirla, además de que la tengo al fin completita en mi casa, ¡a seguir con esta saga! Después de todo, se rumorea que es la obra maestra de este autor.
Total: 9,6/10


Muy, muy recomendado. ¡Vamos por más!

Es una saga a la que le tengo bastante ganas. Ahora más.
ResponderSuprimirYo también he escuchado en bastantes ocasiones que esta es la magnum opus del autor. Incluso creo que el propio King lo dice.
A mi en cambio, no me gustan los finales tan tan abiertos.
Pero habría que leer la obra para juzgar.
Saludos.
Me agrada la reseña=D
Saludos.