La humanidad ha conquistado Marte y ahora tiene como meta un punto más distante: Hiperión. Para eso, hará uso de tres naves: Telémaco, Beowulf y Gilgamesh, que utilizan un sistema creado por el famoso científico Amos Tahly, que acorta las distancias y el tiempo en lo que a viajes interestelares se refiere.Pero el aporte de Tahly no se limita a esto: gracias a otras de sus investigaciones se pudo crear a los Nueve, un grupo de chicos modificados genéticamente.
Pero ahora estos chicos son todos unos adultos... y no están muy felices con los límites que les imponen. Cuatro de ellos se preparan para secuestrar el Telémaco, sin saber que Pau, otro de los Nueve, sigue las migajas que Tahly le dejó. Con esto arruinará los planes de Jota, Miguel, Ina y Laura, así como la oportunidad de pertenecer a la tripulación de la legendaria nave espacial.
Sin embargo, este traspié les abrirá las puertas a aquello que Tahly legó a Pau: el máximo invento del científico y la oportunidad para negociar su libertad.
Mi valoración
Estoy muy sorprendida y feliz de ver que en Costa Rica se haya apostado por una obra nacional de ciencia ficción. Investigando en Internet me he dado cuenta de que este es el primer tomo de una saga, cuyos volúmenes siguientes llevan los nombres de las otras naves espaciales.
La trama me pareció bastante fresca. Si bien nos sitúa en un futuro harto conocido en la ciencia ficción (con sus colonias espaciales y demás), es interesantísimo ver los conflictos políticos y económicos que rodean a la Tierra y a Marte, la mezcla del espionaje, los tratos, los conflictos de intereses y la lucha de cada grupo para conseguir lo que anhela. Me encantó ver que en "TELÉMACO" todos estos aspectos se juntan de forma que dan mayor peso y credibilidad al mundo creado.
Eso sí, me he perdido en más de una ocasión, porque hay situaciones que ocurren muy deprisa y es hasta tiempo después, leyendo lo que sigue, que he entendido de qué va el asunto. Creo que esto tiene sus desventajas y sus beneficios. Obviamente a nadie le gusta perderse, pero no todos los autores consiguen que su lector se esfuerce agradablemente en seguir el hilo de los sucesos. El libro mantiene un ritmo tan ágil que es difícil separarse de él: hay que seguir leyendo porque sí.
Me gusta que la escritura en sí ha sido sencilla. Incluso cuando explica términos, teorías o procesos complicados, traduce lo difícil en algo simple para que el lector lo pueda entender, apreciar mejor y visualizar con lujo de detalles. La redacción es fácil de seguir y los enredos que me hice sola se debieron más al ritmo veloz que me costó un tanto seguir, pero no apreciar y disfrutar.
Además, he disfrutado muchísimo cómo Clark consigue impregnar ese humor que tanto se agradece en una atmósfera que puede alcanzar la tensión insoportable si el autor no es lo suficientemente ágil.
« Almorzaron en silencio. Jota se concentraba en la comida, pero cada vez que levantaba la vista pescaba sonrisas, del tipo que llevaba la gente cuando disfrutaba sus pensamientos. El problema era que de vez en cuando Jota pescaba retazos de esos pensamientos también. En el transcurso de la comida se volvieron cada vez más invasivos hasta que empujó su plato lejos y miró a los otros alrededor de la mesa.
"¡Qué putas!", dijo.
Laura e Ina rieron. Miguel continuó comiendo. Pau se llevó el vaso a la boca, pero sonreía.
"Perdón", dijo Laura.
"¡Mentira!", dijo Jota, "¿en qué estaban pensando? ¡Hay cámaras!".
A ninguno de ellos le importaba. Estaban eufóricos, y bueno, ¿quién no lo estaría? Jota comprendía las razones que habían llevado a esto: era una oportunidad de explorar todo su potencial sin inhibiciones, algo que él no recordaba haber hecho nunca. Y no podía imaginar un mayor acto de rebelión contra la autoridad de los hábitats y del Consejo de Seguridad que el sexo grupal, animal, telepático y público. Eso sin contar la tensión acumulada... Su problema no era que los guardias de turno se hubieran llevado el espectáculo de una vida, sino que lo habían visto duplicado en cada detalle en dos cuartos distintos. Jota notó que aún ahora los otros hacían una coreografía con sus cubiertos al comer. Su gente, se dijo, no solo se estaba volviendo indisciplinada. Se estaban volviendo algo que no era gente.
-página 272»
Algo más que noté, y que en mi caso aprecié, fue el uso de expresiones ticas en un texto como este. Si bien lectores de otras nacionalidades quizá no disfrutarían tanto esto y hasta lo encontrarían molesto, es agradable ver que el estilo en este libro no se aparta de sus raíces costarricenses y latinoamericanas.
En cuanto a los personajes... Algunos son un tanto complicados de entender, y sentí que no todos compartieron todo su potencial y personalidad. Sin embargo, los principales -como Pau, Jota, Miguel y Laura- sí tienen bien definidas sus prioridades, por lo que es comprensible -y creíble- su forma de actuar. Son divertidos y simpáticos, es fácil reírse con ellos :P Sin contar, además, con el increíble vínculo que une a los Nueve, les guste a ellos o no.
Cuando creí que el libro era único y no contaba con continuación, pensé que el final era un tanto abrumador, sin resultados visibles y con muchos cabos sueltos. Pero ahora, sabiendo que hay más libros que continúan esta historia, creo que el final es el ideal para dejar al lector con ganas indiscutibles de seguir con la historia de los Nueve.
Al menos yo quiero ver qué ocurrirá con los otros cuatro integrantes de este inusual grupo -que no los pudimos conocer en esta ocasión-, cómo impedirán la gran falla genética en cascada de Pau y si los chicos genéticamente modificados alcanzarán Hiperión y su tan ansiada libertad.
Total: 9/10


INDISCUTIBLEMENTE RECOMENDADO

Imagino que será como escuchar hablar a Jéssica... De hecho, ese fragmento lo imaginé en la voz de Jéssica y me sonó tan natural.
ResponderSuprimirDefinitivamente, este libro sí lo leeré y espero me guste mucho también :D