
Todos los años, por órdenes de Su Majestad, el Gremio de los magos realiza una purga en Imardin, en la que bandidos y vagabundos son echados con la excusa de hacer más segura la ciudad. Sin embargo, para los civiles esta purga no es más que una acción discriminatoria que tiene como objetivo deshacerse de todos ellos por medio de algo considerado «legal». Y así, con estos dos puntos de vista tan dispares, se arma la buena: un enfrentamiento entre magos y plebeyos, en el que los segundos no tienen posibilidad de ganar sobre los primeros.
Hasta ahora.
Porque Sonea, una chica de las barriadas, está tan furiosa por ver cómo sacan a su familia y amigos de la ciudad de manera injusta, que concentra toda esa ira en una piedra que lanza contra el escudo mágico que protege a los hechiceros. Sabe que nada pasará, que todas las piedras rebotarán irremediablemente contra la barrera. Pero la suya atraviesa el campo y derriba a uno de los magos.
Ahora sí hay caos, pues el temor del Gremio se ha hecho realidad: hay un mago sin control que no pertenece a la nobleza. Sonea es una nata, y el Gremio debe encontrarla antes de que sus poderes se salgan de control. Porque si esta chica no recibe la guía adecuada para utilizar sus dones, terminará matándose y destruyendo a toda la ciudad.
Mi valoración
Oh, sí. Vuelvo con una reseña, aunque no sé decir si mi regreso es definitivo o no. La cosa es que por hoy, aquí estoy.
Ahora, ¿qué me pareció esta novela? Si tengo que describirla con una sola palabra, sería «claustrofóbica». Me explico: la trama gira en que la protagonista y sus aliados deben ocultarse de los magos, mientras que los magos buscan incesantemente a Sonea. Pero no hay ninguno de esos típicos y encantadores viajes en las novelas de fantasía, en donde tanto personajes como lectores descubrimos nuevos paisajes y espacios que hacen volar nuestra imaginación y nos hacen crecer en la aventura.
Pues no, "EL GREMIO DE LOS MAGOS" nos priva de esta oportunidad, pues nos confina a espacios absolutamente cerrados en donde casi no hay ningún cambio ni en el desarrollo de los acontecimientos ni en los personajes.
Cuando al fin parece que la protagonista está en aprietos y que un verdadero cambio está a punto de ocurrir, solo cambiamos de jaula, pero seguimos encerrados.
Y sí, yo sé, yo sé... Siempre me estoy quejando de que en la fantasía hay muchísimas fórmulas que ya conocemos y que me encanta encontrarme con novelas que rompan con estos esquemas. Cierto, "EL GREMIO DE LOS MAGOS" rompió muchos esquemas típicos de la novela de fantasía (por dicha), pero ese eterno tire que tire sin cambio de espacio y sin un viajecito ilustrativo hicieron que, en general, me sintiera atrapada y aburrida.
Los personajes no me convencieron, pero no les echo la culpa. Como apunté más arriba, prácticamente no han tenido marco de acción ni posibilidades de desarrollarse agradablemente.
En resumen: no es que no me gustara, porque lo cierto es que me la terminé y seguía leyendo sin parar. Pero no es la novela que esperaba. La verdad es que quedé bastante decepcionada.
Aunque es una novela que versa sobre la magia, le faltó la chispa mágica que tanto anhelo en este género. Y por eso no le tengo ganas a los dos tomos que siguen a este.
Trama: 7/10
Ritmo: 6/10
Escritura: 8/10
Personajes: 7/10
Final: 7/10
Pero quizá esto fue solo conmigo. Quizá a ustedes sí les guste. O quizá simple y sencillamente ya va siendo hora de que lea algo más que fantasía. Quizá ya no estoy encontrando tantas sorpresas y magia en las novelas de este género :(

