Último capítulo
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Capítulo 9 - *9* *EL JARDÍN DEL EDÉN* Caminaban en silencio, acompañados solo del ruido de las suelas de las botas, las pesuñas de Kel y las garras de Geri arañando...
30 junio 2011
Mato el tiempo (otra vez)
27 junio 2011
Hace rato está ¬3¬ººº

En todo caso... ya están avisados, jaja. Primer interludio del cuarto tomo: «Aquí estoy…». Ya saben: siempre les agradezco la lectura de todo corazón :)
Por si no podés leer la blognovela...
De vez en cuando desactivo la blognovela y solo lectores invitados pueden leerla. Esta no es una condición permanente (por lo menos de momento), solo temporal. Pero si querés leer ya, visitá este enlace para averiguar cómo podés hacerlo :)
20 junio 2011
Preview, Interludio I, El Reino de las Arenas
«No, no, ¡no!», sollozó en su mente. «Esto no está pasando, es una pesadilla, no está pasando». Los reptiles bípedos se acomodaron en círculo alrededor de él y abrieron las fauces. Sus mandíbulas cayeron a la altura del pecho, dejando al descubierto una boca tan grande como para engullir a un grolien cachorro. Connor cerró los ojos y se cubrió la cabeza con la mano izquierda. Era lo único que podía hacer.
«Es una pesadilla. Me caí en la expedición y me golpeé muy fuerte en la cabeza. Es solo una pesadilla. En realidad estas cosas no salieron nunca de la pared. Nunca me atacaron. Nunca me mordieron. Solo me lo estoy soñando. En la realidad, papá y los demás están preocupados por mí, porque no logran despertarme. Pero estoy a salvo, con ellos. No en las ruinas, con estas cosas. Estoy a salvo. Es una pesadilla».
¿Nos leeremos este viernes? :D (¿o D:? Ya no lo sé, jeje T^T)
12 junio 2011
Para matar el tiempo
04 junio 2011
Preview, capítulo 6, El Reino de las Arenas (y el capítulo, ejem...)
—¿«Bajos orígenes»? —repitió Sakti, incrédula—. Qué raro que digan algo así cuando en los primeros tres días que tuve que soportarlas no dejaron de flirtear con Darius. Les atrajo su bonita cara y como era hijo de un General era todo un partidazo, ¿no? Hasta que se dieron cuenta de que él prefería tener la nariz metida en un libro antes que restregarla en sus tetas flácidas.
—Oh —gimieron Dereck y Ryaul a la vez, ruborizándose hasta las orejas, mientras las doncellas y Nefer abrían la boca.
