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04 abril 2011

Preview, capítulo 2, El Reino de las Arenas

¿Qué es esto que veo? ¿Al fin Ángela se dignó a actualizar el blog? Sí, sí... Al fin regreso por aquí.

A finales de febrero me dije: «Voy a tomarme un descanso del blog y voy a escribir, escribir, escribir... Actualizo por ahí de marzo». En la segunda semana de marzo me dije: «Ya fue bueno el descanso, ¡a actualizar!», y luego «... en la tercera semana». Después dije: «En la cuarta semana, ¡que este año tenemos 5 semanas en marzo!». Luego dije: «Bah, en la quinta, en la quinta...».

Y así llegó la primera semana de abril. Ooops.

¿Hay capítulos listos? Sí, hay algunos listos ;-) Pero me faltan unos tres en el medio... Así que es probable que en algún momento las actualizaciones se vuelvan a suspender «temporalmente», pero "Los hijos de Aesir" y yo volveremos... eventualmente...

Pero de aquí al capítulo 9 vamos corridos, y lo más probable es que para ese entonces ya hasta esté a unos tres capítulos de acabar de escribir el cuarto tomo (¡he breteado en esto largo y tendido, lo juro!).

Pero bueno... ¡Hora de volver a la carga por aquí! O al menos intentarlo :D No prometo que las actualizaciones del blog personal se realicen con regularidad, pero por lo menos tendremos la blognovela actualizada cada quince días.

Y por eso, ahora reanudamos la aventura en el desierto con el preview del capítulo 2 del cuarto tomo. A ver qué les parece.

—Allena no es...
—¡Sí lo es! ¡Todos los aesirianos son unos monstruos! ¡Por eso todos se transforman! Porque cuando llegan a cierta edad tan solo toman por un momento la apariencia del monstruo que tienen dentro, ¡del monstruo que son en realidad! Ustedes siempre nos juzgan por cómo nos vemos. Pero cuando les llega la hora de verse tal y como son, siempre se esconden en sus famosas cuevas de transformación porque no se aguantan a ustedes mismos. ¡Son unos hipócritas, unos egoístas, unos superficiales y unos racistas!


Volumen 4: El Reino de las Arenas
Capítulo 2: La biblioteca
Fecha de publicación: viernes 8 de abril, 2011

28 enero 2011

Aquí está...

... el capítulo 1 del cuarto tomo. Tengo que ser sincera: este capítulo en particular no me mata de la emoción, pero como es necesario ilustrar este continente y las formas de vida en él, pues no hay de otra. Tenemos que empezar de alguna forma, ¿eh? ;)

Además, espero que cuando termine de escribir "El Reino de las Arenas" (¿cuántos meses me tomará?) tenga más experiencia y pueda mejorar este capítulo pollito >_<

Ahora, antes de pasar al capítulo en cuestión, quiero contarles algo: aunque llevo años (literalmente, unos 4) deseando escribir este tomo y maquinando qué sucederá en él, hasta el año pasado encontré una obra que me ha sorprendido a un nivel que no puedo ni describir correctamente. Porque tiene escenas que había imaginado vagamente para este cuarto tomo, pero mucho, MUCHO mejores. Y, por supuesto, ha disparado aún más mi imaginación. Porque me dio las imágenes correctas. Por ahora no les adelantaré más.

Será para el próximo capítulo cuando les diré qué obra y qué autor tienen una gran influencia en este tomo. Mientras, ¡arranquemos con esto! Para ustedes, aquí está "Hambre".

26 enero 2011

Preview, capítulo 1, El Reino de las Arenas

Hmmm. Mi propósito de actualizar constantemente el blog no es nada fuerte, ¿eh? Voy a ver que preparo, para no tenerlo tan abandonado que me da cosita. Es que entre clases, lecturas y proyectos, el tiempo se va rapidísimo :)

Mientras tanto, los dejo con el preview de rigor del primer capítulo del cuarto tomo. Como vamos a iniciar un nuevo volumen en un nuevo ambiente, la primera parte de "El Reino de las Arenas" estará dedicada a explicar un poco la vida en el desierto y esas particularidades que tiene. Porque a partir de esto, se desarrollarán los acontecimientos de este tomo. A los que siguen por aquí, muchas gracias ;)

«Sé que fui malo», dijo la vocecilla que no usaba palabras. «Pero ¡anda! ¡Déjame salir! Quiero jugar. ¿No quieres jugar conmigo?». La criatura sonrió. Al igual que sus ojos, su boca estaba formada por una sombra o un tinte más oscuro que el resto de las arenas. Pero cuando la pequeña bestia esbozó su sonrisilla, esas sombras se ampliaron y le dieron la forma de una boca con dientes puntiagudos y largos. No era una sonrisa hermosa, sino horriblemente macabra. «Sí, juguemos juntos», dijo de forma aduladora y tenebrosa. «Prometo no lastimarte, princesa de las Arenas».



Volumen 4: El Reino de las Arenas
Capítulo 1: Hambre
Fecha de publicación: viernes 28 de enero, 2011
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