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21 enero 2011

Y empezamos...

... con el cuarto volumen.

"El Reino de las Arenas", el penúltimo tomo de "Los hijos de Aesir", está aquí.

Madre mía. Solo dos tomos más y esto se acaba. Si seguimos con el ritmo de los últimos tres volúmenes, a esta historia le quedan tan solo dos años. ¿Se nos pasará el tiempo volando? Habrá que ver.

De momento, voy a limitarme a presentarles este nuevo volumen, cuya sinopsis iría más o menos así:

«Sobre Masca caen rayos, con dos Generales, una pitonisa, un Emperador y su heredero atrapados en la ciudad, junto a los ciudadanos. Todos sin poder hacer nada, salvo esperar la ayuda que puedan brindarles desde el exterior. Pero al parecer los príncipes mascalinos que estaban a lo largo del continente han sido sistemáticamente secuestrados, y la Capital aesiriana no podrá contar con ellos.

Solo queda Sakti, la princesa que logró escapar de Masca en compañía de su Guardián y los profetas.

Después de un largo viaje, al fin la princesa ha llegado al Reino de las Arenas, la tierra de su padre, en la que espera encontrar a su hermano Adad para salvar Masca. Con un poco de suerte también podrá contar con la ayuda del ejército del desierto.

Pero los príncipes de las Arenas no tienen prisa de que sus dos sobrinos, los portadores, dejen pronto esa tierra. Antes quieren algo a cambio… Quieren detener la invasión vaniriana y conseguir la libertad del Reino, bajo cuyas arenas duerme una ciudad perdida.»


El cuarto tomo está ambientado en el continente desértico del mundo aesiriano y pienso aprovechar ese elemento para traerles una historia cargada de aventuras, re-encuentros, obstáculos y giros dramáticos que valgan la pena. O al menos, como siempre, esa será mi intención :)

Así que ¡demos rienda suelta a esto! Venga, venga, ¡que aquí está el prólogo de este cuarto tomo! Aquí está "Pero el jardín ya tiene dueño".

19 enero 2011

Preview, Prólogo, Reino de las Arenas

Oh, sí. Así como lo leen. Después de eternas semanas de sequía, algo ha salido. Un prólogo larguito, bonito y, si me lo preguntan, bastante decente. Ok, ok: o eso espero :P

Tuve problemas a la hora de elegir al personaje encargado de la narración, imaginar qué podría hacer, pensar y sentir durante el momento principal que es el eje de los anteriores prólogos. Y me di cuenta que la dificultad que tenía era que este personaje no tiene las mismas dudas de los personajes de los prólogos pasados. Y que, por tanto, era hora de meter ideas diferentes.

Así que pronto lo tendrán: un nuevo prólogo, con un nuevo personaje (¿quién será?) y espero yo que una nueva sorpresa. Aquí los dejo con el preview, esperando que lo disfruten :3


Prefiero matar sin ver los ojos de mi víctima. Prefiero refugiarme en el anonimato y recoger la recompensa de mi trabajo. Prefiero no darle otro nombre a la víctima más que «Flor». Y prefiero no ponerles rostro a los amigos y familiares de la flor, que llorarán y odiarán sin reparo a causa de mi «travesura». Para mí, todos ellos son la «Anciana», y esa triste imagen es más que suficiente, una alusión a la que temo pero también a la que busco para pagar por lo que he hecho.

(...)

Por eso no quería venir aquí, porque sabía que esta noche no sería «sicario» que trabaja para ganarse el pan, sino un «asesino» más en esta guerra. Pero en realidad no tenía otra opción, ¿verdad? Porque al fin la imagen de la anciana me está alcanzando, por fin podría verle el rostro y los ojos rojos a causa del llanto. Al fin podría distinguir a la persona del jardín que llora... si busco mi reflejo en el espejo. Al fin, yo podría convertirme en la anciana.



4to tomo: El Reino de las Arenas
Prólogo: Pero el jardín ya tiene dueño...
Fecha de publicación: viernes 31 de enero, 2011

Los espero :)

06 enero 2011

La brisa que no disfruto

Y yo que pensaba que podría descansar. Pero no, qué va. Qué ilusa haber creído que dos semanas serían suficiente tiempo para descansar, disfrutar, recargar baterías y hacer bulla por estos lados. Dos semanas han pasado y aún estoy agotada. Heme aquí, frente a la computadora, intentando hacer lecturas para un curso y un esquema para otro.

Los cursos de verano apestan.

Mientras tanto, todavía hay viento de diciembre por aquí y el móvil en mi ventana suena bonito por como lo mece el viento. Los dos se ríen de mí, el móvil y la brisa. Para cuando salga de clases -ya graduada, Dios primero-, el viento de diciembre se habrá ido y quizá tampoco haya sol para tener la ilusión de que tengo vacaciones. Pero quién sabe... tal vez tenga suerte.

Bueh, voy a hacer lo que hago mejor cuando estoy en clases: ignorar los deberes. A ver si puedo preparar algo para la casita virtual. Para los afortunados que todavía siguen en el mundo mágico de las vacaciones más largas del año, que la pasen bien. Malditos afortunados, ¡cómo los envidio! ¬¬
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