
Pero cuando murió el sistema operativo, mi respaldo no estaba muy actualizado. En los últimos dos días había escrito capítulo y medio y hecho varias correcciones a varios tomos (el 1, 2 y lo que llevo del 3). Y ese capítulo y medio + correcciones varias sin respaldo era el equivalente a cortarme las venas con galletas soda. Auch. Doloroso. Frustrante -como ya mencioné-. Enfermizo. Pensé que moriría.
Y de feria, intentando ponerme al día con los trabajos retrasados -empecé a hacerlos en mi antigua computadora- resulta que el cable de Internet comienza a sufrir problemas. Kaput. Puf. C'est fini. El acceso a Internet es imposible en esta otra computadora.
¿Y entonces? A usar la portátil de mi padrastro. Kaput. Puf. C'est fini. La conexión sirve con esta cuando le da la gana. O sea, cuando no urge, cuando no sé que funciona, y cuando estoy en el baño. El resto del tiempo: NO SIRVE!!!
¿Héroes por alguna parte? Técnico: no responde desde que empezó el incidente. Responsable de la instalación en mi computadora: en Guanacaste, lejos de casa. ¿Alguien? ¡Caballería en carro viene en camino! Alabados sean los cielos por mi tío Ricardo, a quien no veo mucho pero que viene cada vez que su sobrina tiene conflictos existenciales con su m@l$t@ computadora.
¿Solución? Instalar el sistema operativo de nuevo, por supuesto. ¿Resultado? Vista al carajo, y regresamos al XP. ¿Se salvaron mis preciados documentos? Milagrosamente.. ¡SÍ! ¡Vivan los discos fragmentados! Nos volamos C, pero D está sana y salvo.
¿Daños irreversibles? Pues más o menos. La conexión a Internet sigue fallando (descubrí que el cable es caprichoso y solo funciona con ciertas posiciones ¬¬), tengo que descargar como mil programas incluido Itunes-sama, el Office de Microsoft también se fue al carajo y tuve que instalar Open Office -aunque quizá esta sea una ventaja- y lo peor: ¡no puedo instalar el Google Chrome! Necesito el service pack 2 y ya me da cosita bajarlo de Internet. Y para alguien que estaba más que acostumbrada a su deslumbrante rapidez, ya ni siquiera Firefox resulta dulce. Ahora para mí la diosa zorra carga terriblemente lento :s
¿Salio algo bueno de esto? Supongo. En primer lugar, si el XP me diera problemas -cosa que dudo mucho- esta vez tengo la licencia cerca para corregir cualquier problema, y lo mejor: ¡cambié mi monitor viejito por uno de pantalla plana! No me pregunten si de plasma o de LCD. Ni siquiera sé si son la misma cosa. ¿Y esto cómo ocurrió? Cambio de cpu por aquí y por allá, cables de un lado a otro sin orden alguno -la tecnología wireless es algo que no se conoce en mi casa, ¡por Dios!-, y en medio de todo ¡venga pa'cá mi preciosa pantalla "nueva"!
¿Total? Crisis más aliviada, computadora un poco más lenta pero con menos posibilidades de colapso, y una compulsión obsesiva por respaldar de TODO. A ver si esta vez sí que aprendo la lección.
Eso les pasa por usar Vista :P
ResponderEliminar(En realidad eso nos pasa por usar Windows, jeje)